La tarea principal del liderazgo de la iglesia es enseñar la palabra de Dios para que Cristo sea formado en la vida de quienes ministramos.

1. Creemos en la suficiencia de las Escrituras

Ya hemos establecido que somos fieles creyentes en la suficiencia de las Escrituras. La Biblia tiene el poder de hacer que (1) Los pecadores pasen de muerte a vida [1 Co 1:21]; (2) Que los creyentes, el pueblo del Señor, sea edificado [Ef 4:11-12]; Y además (3) Dios ordena que proclamemos su Palabra [Mt 28:19-20].

Si la misión de la iglesia es hacer discípulos a la imagen de Cristo, esto se logra proclamando el evangelio (Su Palabra) y enseñándoles que guarden todas las cosas que Él ha enseñado (Su Palabra). Tenemos todo lo que necesitamos para hacer la obra del ministerio, pues tenemos Su Palabra.

2. El Sermón del domingo es necesario pero no suficiente

Si la principal tarea del liderazgo de la iglesia es la proclamación de la Palabra de Dios ¿Es suficiente que el líder se dedique a predicar sólo los domingos?

La respuesta a esta pregunta busca dejar de manifiesto que la capacitación/instrucción considera el sermón del domingo, pero no se limita sólo a eso. “Decir que los sermones (como exposiciones bíblicas durante el culto del domingo) son necesarios pero no suficientes, es sencillamente hacer hincapié en la verdad teológica de que lo suficiente aquí es la Palabra de Dios, y no la forma en particular en que ésta es entregada” (véase El enrejado y la vid). El quehacer pastoral se verá supeditado a las expectativas y demandas de la congregación a la que se ministra.

Creemos que el pastor y los líderes de la iglesia deben ser ante todo capacitadores, tanto en lo público ーcon el sermón del domingoー, como en lo privado, es decir, con los hermanos en distintas instancias de comunión durante la semana [Hch 5:42]. Si un pastor quiere ser eficaz en esta tarea debe rodearse de colaboradores (otros pastores o ancianos), es decir, debe contar con un liderazgo pluralista, pues no podrá hacerlo solo.

3. El Ejemplo de Cristo siempre es nuestro modelo a seguir

Hay un acuerdo generalizado en el hecho de que el Evangelio que presenta a Jesús como el siervo perfecto es el Evangelio según Marcos. Es en este Evangelio en donde se pone especial énfasis en lo que el Señor hace. Pues si leemos con cuidado el Evangelio según Marcos, notaremos lo siguiente en cuanto al ministerio de Jesús:

  • Jesús se dedicó principalmente a enseñar: 1:14 – 1:21 – 1:38 – 1:39 – 2:2 – 2:13 – 4:1 – 6:2 – 6:6 – 6:34 – 8:31 – 10:1 – 11:17 – 12:35 – 14:49

No había una ocupación mayor para el Señor, la máxima expresión de amor al prójimo era proclamarles las verdades de Dios. Aquí podemos ver un ejemplo de lo anterior:

Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. Y le buscó Simón, y los que con él estaban; y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.

(Mr 1: 35-39)

Como líderes somos llamados a imitar el ejemplo de Jesucristo.

4. Se nos da a conocer la razón del fracaso

Entendamos hoy, que todo fracaso como cristianos y pueblo de Dios tiene una sola causal: Menospreciar la Palabra de Dios.

La profecía de Isaías es uno de los tantos testimonios escriturales en cuanto a esto:

Por tanto, como la lengua del fuego consume el rastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel.

Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, y le hirió; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida.

(Isaías 5:24-25).

Como bien exhortó Pablo a Timoteo en el final de sus días, Dios nos exhorta de la misma manera en estos días. Si tienes el privilegio de servir en el liderazgo estas palabras también son para ti:

Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra;

(2 Tim 4:1-2)

Si no lo haz hecho, te invito a leer también este artículo: Por qué predicar la Palabra de Dios.

Dios te bendiga