Hoy terminamos esta serie de 33 Citas de los libros de 9 Marks, y qué mejor que hacerlo con 33 citas del libro La evangelización: cómo toda la iglesia habla de Jesús de Mack Stiles. El libro es excelente, y en palabras de mi hermano Rubén Zúñiga el libro se resume en que: La evangelización no es un evento en el creyente ni la iglesia, es una cultura que vive, irradia y comparte el evangelio. 

  1. Si nosotros no tenemos claro qué es la evangelización bíblica, posiblemente no estemos evangelizando.
  2. Cuando nos proponemos evangelizar, debemos comenzar con fundamentos bíblicos. Debemos considerar estos fundamentos para que moldeen, guarden, e informen nuestra manera de compartir nuestra fe, en lugar de empezar buscando una forma de obtener un máximo impacto. Debemos ser muy cuidadosos para conformar nuestra práctica evangelística a la Biblia, pues esto honra a Dios.
  3. Satanás juega con nuestro deseo de obtener resultados ofreciendo un ministerio televisivo más grande o un beneficio financiero. Incluso nos tienta con deseos aparentemente buenos, como una membresía más amplia o la firme convicción de que si un niño hace la oración del pecador, él o ella se convertirá en un creyente comprometido sin importar como viva.
  4. A continuación, doy una definición que me ha servido durante muchos años: La evangelización es enseñar el evangelio con el objetivo de persuadir.
  5. Los seres humanos no podemos encontrar un camino de salvación por nuestra cuenta. Por tanto, la salvación deber ser revelada a nosotros por Dios a través de sus palabras.
  6. Si no sabes cómo enseñar el evangelio, quizá no lo entiendas verdaderamente. Y si no lo entiendes, quizá no seas un verdadero cristiano.
  7. Hay dos errores que podemos cometer cuando hablamos del evangelio. Podemos hacerlo demasiado pequeño o demasiado grande. Ambos errores giran en torno a malentendidos acerca de las implicaciones del evangelio.
  8. Hacemos el evangelio demasiado pequeño al pensar que este solamente <<nos salva>>, como si se tratara de un seguro contra incendios, sin comprender las implicaciones que tiene para toda nuestra vida.
  9. Hacemos el evangelio demasiado grande cuando decimos que lo es todo. Esto lo hacemos cuando pensamos que somos salvos por fe y por las diversas implicaciones del evangelio. Por ejemplo, gran parte del mundo cristiano cree que somos salvos por fe y buenas obras.
  10. Es importante observar que cuando la Biblia usa la palabra evangelio, tanto en el antiguo testamento como en el Nuevo, lo hace siempre relacionado a la salvación.
  11. El mensaje del evangelio responde a cuatro grandes preguntas: ¿Quién es Dios? ¿Por qué estamos en una situación tan desastrosa? ¿Qué hizo Cristo? Y, ¿Cómo podemos volver a Dios?
  12. La conversión no se basa en tus logros académicos, aunque estos procedan de una institución religiosa. La conversión proviene de una fe en Jesús verdadera, consciente y genuina.
  13. En la evangelización, no todos los objetivos son válidos. Nuestra meta es muy específica: persuadir a otros a que se conviertan, para que lleguen a ser seguidores de Cristo.
  14. Así como comer azúcar nos puede hacer sentir como si hubiésemos comido, cuando no lo hemos hecho, los programas nos pueden hacer sentir que hemos evangelizado, cuando no ha sido así.
  15. Anhelo una cultura de evangelización en la que nos edifiquemos unos a otros y nos recordemos que debemos dejar de lado las prácticas y técnicas mundanas de evangelización, poniendo toda nuestra confianza en el poder del claro mensaje del evangelio.
  16. ¿Alguna vez has escuchado a alguien decir, <<la evangelización no es mi don>> como si eso fuese una excusa para no compartir su fe? Este entendimiento de la evangelización es inmaduro. Todos los cristianos están llamados a compartir su fe, como un acto de fidelidad, no como un don (Mt 28:19).
  17. Ansío una iglesia en donde se celebran aún los intentos de evangelizar. Incluso si un esfuerzo evangelístico no llega a una conversación acerca del evangelio. El fracaso evangelístico es mejor que no intentar evangelizar en absoluto.
  18. Si debemos mostrar una imagen del evangelio mediante nuestro amor unos por otros, esto debe tener lugar en una congregación local con personas que han hecho juntas un pacto de amor para ser una iglesia. No es amor abstracto, sino un amor para personas que viven en el mundo real.
  19. Al buscar una cultura de evangelización, no rediseñamos la iglesia para la evangelización. En vez de esto, permitimos que aquellas cosas que Dios ya ha diseñado para la iglesia proclamen el evangelio. Jesús no se olvidó del evangelio cuando edificó su iglesia.
  20. En una iglesia sana, los visitantes deben ver el evangelio en todo lo que hacemos. Por eso cantamos la palabra, oramos la palabra, y predicamos la palabra. Queremos que la gente oiga el evangelio en la reunión. Y cuando llevamos a cabo las ordenanzas, queremos que vean el evangelio y lo escuchen nuevamente cuando explicamos lo que hacemos. Cuando los creyentes vivimos el evangelio, el evangelio sale de nosotros.
  21. La principal razón por la que las culturas de evangelización de las iglesias están enfermas no es porque temamos al hombre o porque no tengamos la estrategia o el método correcto <<aunque estos asuntos son importantes>> sino que no entendemos lo que la iglesia es.
  22. En una cultura de evangelización, las personas que aman a Jesús trabajan juntas como instrumentos en la gran sinfonía de Dios. No siempre sabemos cuál será la siguiente melodía; el Espíritu Santo es quien orquesta eso. Pero si nos enfocamos en él y en su dirección, llegamos a ser parte de su obra en la vida de las personas.
  23. En una cultura de evangelización, la meta es que cada uno comparta, ore y aproveche las oportunidades que le lleguen. Podemos desafiar a las personas a venir a la fe, pero no hay instrucciones en el Nuevo Testamento sobre cómo hacer la oración del pecador. Confiamos en que Dios traerá a los pecadores al arrepentimiento. Nuestra responsabilidad es ser testigos fieles, juntos.
  24. La iglesia está llamada a ser una comunidad centrada en la cruz, enfocada en el evangelio y en dar gloria a Dios para la alabanza de Cristo. No podemos olvidar que el objetivo de la iglesia es Jesús, el Cristo, no los inconversos y su comodidad. El antiguo movimiento que promovía que las iglesias debían ser sensibles, y sus reemplazos modernos, intercambian el orden: las iglesias son llamadas a concentrarse en Dios, mientras que los individuos son llamados a ser sensibles a los inconversos.
  25. Siempre habrá personas en nuestras iglesias que parezcan creyentes. Por esto es tan importante que sigamos compartiendo el evangelio. Estos suelen ser los que insisten en lo aburrido y repetitivo que es hablar sobre el evangelio.
  26. El evangelio debe verse claramente en todo lo que hacemos para que los creyentes puedan venir a la fe en cristo.
  27. Cantamos el evangelio. Prestamos mucha atención a las letras para asegurarnos que declaran verdades acerca de Jesús. Conozco a una mujer en nuestra iglesia que vino a la fe mientras entonaba una canción acerca de la obra redentora de Cristo.
  28. Oramos el evangelio. Incluso cuando oramos antes de comer, podemos reconocer que, si bien estamos más agradecidos por el sustento, estamos más agradecidos por el sustento que llega a nuestras almas a través del evangelio.
  29. Predicamos el evangelio. Ya hemos mencionado que los sermones necesitan el evangelio y que debemos preguntarnos si alguien podría venir a la fe al escuchar el sermón. Pero, ¿animamos a las personas a que hablen del sermón después de la reunión por si tienen preguntas?
  30. Busca el evangelio en tus estudios bíblicos. Está ahí, en el texto. Confía en Jesús cuando dice que todas las escrituras apuntan a Él (Lc 24:27). Nunca supongas que todos conocen la buena noticia acerca de Jesucristo.
  31. Es bueno que recordemos que la salvación es una obra del Espíritu. Intentamos ser inteligentes, valientes y claros en nuestra forma de compartir el evangelio con otros, pero Dios es quien produce los resultados. Podemos descansar en este conocimiento.
  32. Parte de mi cansancio en la evangelización es mi enfoque constante en lo que se supone debe ocurrir en otros. Cuando ese es mi enfoque y nada sucede, entonces me desanimo. Pero saber que Dios obra en mí cuando comparto activamente mi fe me da esperanza incluso cuando nadie responde positivamente a mis esfuerzos.
  33. La evangelización es más grande de lo que podemos ver. Recuerda la promesa de Dios (Flm 6): te está dando un entendimiento más completo de las riquezas que tenemos en Cristo. Te está dando sus ojos para que veas a las personas como él las ve. Te está ayudando a comprender el rico significado del mensaje que llevamos, y te está ayudando a depender de él para obrar en las vidas de las personas.

Agradezco a mi hermano Rubén por hacer este último artículo y colaborar con esta serie de 33 Citas.

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Dios les bendiga.