Ya casi terminando esta serie presentamos 33 citas del Libro La sana doctrina: Cómo crece una iglesia en el amor y en la santidad de Dios de Bobby Jamieson y el ministerio 9 Marks. Este libro es útil para la iglesia que comprende la misión de hacer discípulos a la imagen de Cristo mediante la enseñanza de la Palabra de Dios, mediante la exposición de la sana doctrina.

  1. Puede que tengas una actitud más positiva hacia la doctrina. Puede que te encante aprender acerca de Dios, pero a veces parece que tu cabeza crece mucho más rápido que tu corazón.
  2. La sana doctrina sirve para la vida. Esto significa que es práctica. No es un conjunto de hechos abstractos, sino un mapa de carreteras que nos muestra quiénes somos, dónde estamos y a dónde vamos. Por tanto, la sana doctrina es esencial para vivir vidas y edificar iglesias que dan gloria a Dios.
  3. La sana doctrina sirve para la vida de la iglesia. Esto significa que produce vidas que son moldeadas como una iglesia local sana. Los frutos que fomenta la sana doctrina no son solamente individuales, también son grupales.
  4. Dios nos ha dado un mapa de carreteras para vivir la vida cristiana y ese mapa es la sana doctrina… lo que ocurre es que la sana doctrina resume el mensaje de la Biblia en términos sencillos. Sintetiza todo lo que la Biblia tiene que decir acerca de un asunto en concreto, sea que ese asunto provenga de la Biblia o de la vida en el mundo.
  5. La doctrina es sana siempre que nuestras propias palabras resuman correctamente -o fielmente- el contenido de la Biblia. La sana doctrina es un resumen de la enseñanza bíblica que es tanto fiel a la Biblia como útil para la vida. La doctrina no debería consistir en imponer nuestras ideas a la Biblia.
  6. La sana doctrina te lleva a una fe sana, a un corazón sano, y a una conciencia sana… La meta de la sana doctrina es una vida piadosa. Tal y como dijo un cristiano hace más de cuatrocientos años: «La teología es la ciencia de vivir bendecidamente para siempre».
  7. Como miembro del cuerpo de Cristo, tu vida en una iglesia local debería estructurar tus prioridades, debería definir tu discipulado y debería servir como uno de los sistemas principales a través del cual tomarás la mayoría de las decisiones. La manera en la que vives diariamente tu vida cristiana debería ser definida en su mayor parte por la vida de tu iglesia local. Esto quiere decir que la vida piadosa que fluye de la sana doctrina no es meramente un asunto individual.
  8. Si la sana doctrina sirve para la vida en la iglesia, también sirve para la vida de iglesia.
  9. El objetivo final de leer y de enseñar la Escritura es amar más a Dios y a nuestro prójimo. Y la manera de amar más a Dios es conociéndole más.
  10. La Biblia es revelación. Dios mismo se revela a nosotros en su Palabra. Todas y cada una de las palabras de la Escritura están inspiradas por él (2 Ti 3:16).
  11. La Biblia es una historia que predica un mensaje. Desde el principio hasta el final, la Biblia nos narra una única historia de salvación… Nos cuenta la historia de cómo Dios lleva a cabo la salvación de su pueblo a través de su Hijo Jesús.
  12. El objetivo de todo esto es entender la historia de la Biblia como un todo unificado. A veces, los teólogos llaman a este tipo de lectura teología bíblica; la teología que traza el desarrollo progresivo de la revelación de Dios en las Escrituras.
  13. Puesto que la Biblia representa fielmente la mente de Dios, la enseñanza bíblica puede juntarse en un todo coherente. Podemos resumir lo que la Escritura dice en su conjunto acerca de sus enseñanzas principales; tales como el carácter de Dios, el estado de la creación, la naturaleza y corrupción del hombre, la obra redentora de Cristo, la vida de la iglesia y la promesa del mundo venidero. Desarrollar estos temas en una progresión ordenada se suele llamar teología sistemática.
  14. La Escritura es una historia que predica un mensaje y la meta de leerla y de enseñarla es ser conformado a la imagen de Cristo.
  15. La sana doctrina nos proporciona un cuadro general: una vista panorámica de quién es Dios, quiénes somos nosotros y cómo Dios salva a todos aquellos que confían en Cristo.
  16. La sana doctrina nos ayuda a detectar nuestros puntos débiles y corregir nuestros desequilibrios. Sea por la cultura, por nuestra disposición, por la tradición eclesial o por otros factores, el caso es que todos nosotros somos propensos a resaltar ciertos aspectos de la enseñanza bíblica hasta el punto de descuidar y aun negar otros. El lastre de la doctrina bíblica permite que el barco permanezca recto. Nos permite entender la enseñanza bíblica en su plenitud y equilibrio, evitando que simplemente nos aferremos a las partes que más nos gustan.
  17. La sana doctrina nos ofrece una forma integral y cohesiva de ver el mundo. Cuando comprendemos esto, la Biblia deja de ser meramente un libro de sabiduría para necesidades religiosas específicas, y se convierte en los lentes a través de los cuales entendemos todo lo que ocurre en nuestras vidas.
  18. Si la sana doctrina sirve para la vida, entonces la teología sirve para la aplicación. Algunos predicadores enseñan toneladas de teología con poca aplicación. Hay peores maneras de predicar, pero aun así es fácil ver que esto lleva a los cristianos a tener mucho conocimiento pero poca práctica, o abundancia de precisión doctrinal pero escasez de amor.
  19. La sana doctrina sirve para leer y para enseñar la Biblia en la iglesia. Permite entonces que la enseñanza de tu iglesia dirija tu crecimiento como teólogo y como cristiano. Toma tus esfuerzos para hacer crecer y discipular a otros y enchúfalos al motor que impulsa a toda la iglesia: la enseñanza y la predicación de la Palabra.
  20. La finalidad de la teología no es buscar conocimiento de hechos, sino comunión con Dios y el fruto de vidas piadosas e iglesias sanas.
  21. Para poder crecer en santidad, es crucial que entiendas la doctrina bíblica del pecado y veas tu vida a través de esta lente. Si no sabes cuál es tu problema, no sabrás qué hacer al respecto. Cada doctrina bíblica -abrazada por la mente y aplicada al corazón- nos conforma al carácter y a la voluntad de Dios.
  22. La sana doctrina es un medio principal a través del cual los cristianos crecen en santidad, y la santidad es la meta de la sana doctrina.
  23. Cuando descuidamos el impacto de la doctrina en nuestros corazones -nuestras emociones, deseos, afectos, esperanzas, anhelos, miedos- estamos olvidando para qué sirve la doctrina. Necesitamos sembrar la doctrina profundamente en nuestro corazón para que el fruto de ser conformados a la imagen de Cristo pueda crecer en nuestras vidas e iglesias para la gloria de Dios.
  24. Toda la Escritura es útil para conformarnos al carácter de Cristo. Cada doctrina bíblica -propiamente entendida y aplicada- nos ayuda a traer nuestras mentes, corazones y voluntades más cerca de Cristo.
  25. La segunda epístola de Juan nos enseña que la sana doctrina en la iglesia es la base de nuestro amor los unos por los otros. Es el cimiento de nuestro amor. Nos lleva al amor. Es la razón para nuestro vínculo especial como cristianos. Dicho de otra manera, el amor es la meta de la sana doctrina.
  26. La sana doctrina proporciona el patrón para nuestro amor. Tenemos que amar como Cristo nos ha amado. Los maridos tienen que amar a sus esposas como Cristo ha amado a la Iglesia y se ha entregado a sí mismo por ella. De la misma manera que Cristo no nos amó simplemente «de palabra, sino de hecho y en verdad», así también nosotros debemos amarnos unos a otros de formas tangibles y costosas.
  27. La unidad de la iglesia está fundamentada en -y fluye de- la doctrina de la justificación por la fe sola. Esta es una de las muchas maneras que la sana doctrina sirve para la unidad.
  28. La sana doctrina es la base y la fuente de la unidad de la iglesia. Es el patrón para la unidad de la iglesia. No solo eso, además nos equipa para buscar, preservar y reparar la unidad de la iglesia. Nos vacuna contra la división. Apaga los fuegos de la rivalidad. Ayuda a coser el vestido de la unidad de la iglesia que tan fácilmente rasgamos.
  29. La sana doctrina nos enseña a deleitarnos en Dios porque nos muestra cuán deleitoso es Dios. Coloca ante nuestros ojos las perfecciones de su carácter, la abundancia de su gracia y la majestad de su dominio soberano sobre todas las cosas. La sana doctrina nos dice por qué deberíamos adorar a Dios.
  30. La sana doctrina debería dirigir la sustancia y el estilo de nuestra adoración. Debería llenar el contenido de nuestra adoración. Y debería motivar nuestra adoración ya que ésta es siempre una respuesta a la gloria y la gracia de Dios.
  31. La sana doctrina nos ofrece la historia que encuentra su cumplimiento en el evangelio, y la cosmovisión que nos permite entender el evangelio. La sana doctrina enmarca el evangelio, ayudándonos a explicarlo y a darle sentido.
  32. La sana doctrina potencia la santidad, el amor, la unidad y la adoración, y todo ello magnifica y adorna el testimonio evangelístico de la iglesia.
  33. La sana doctrina trae luz, esperanza y gozo porque revela las riquezas de la gracia de Dios para con nosotros. Llena nuestros corazones con satisfacción en Cristo a causa de lo que ha hecho por nosotros.

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Dios les bendiga.