Este artículo es una breve reseña del libro Principios del liderazgo de la Iglesia de Gene A. Getz, que resume su filosofía de ministerio, proporciona una división del libro, y concluye compartiendo mi percepción y recomendación de éste.

Filosofía de ministerio de Getz

La filosofía de ministerio de Gene Getz descansa básicamente en los siguientes fundamentos:

  • Pluralidad de liderazgo, es decir, aprendiendo juntos, sirviendo juntos, y alcanzando propósitos juntos.

  • Las Escrituras como marco de acción y referencia para definir funciones y directrices de trabajo, enfatizando que las funciones no cambian en el tiempo pero las formas si lo hacen, y deben hacerlo dependiendo del contexto histórico y de la cultura, siempre y cuando no comprometan los principios bíblicos divinos.

  • Principios supraculturales que trascienden a la cultura y las épocas, pues descansan en la perfecta Palabra de Dios. Estos principios enseñan sobre qué es el liderazgo según Dios y su Palabra que permanece para siempre. Los principios son: (1)Nombramientos oficiales; (2)Un equipo unido; (3)Requisitos; (4)Ética y moral básicas; (5)Un líder inicial; (6)Un líder principal; (7)Títulos; (8)Padres múltiples; (9)Prioridades importantes; (10)Rendirse cuentas mutuamente; (11)Responsabilidad ampliada; (12)Ayudantes calificados; (13)Apoyo financiero; y (14)Formas adecuadas.

  • El propósito del trabajo del liderazgo es, sin duda, la edificación del cuerpo de Cristo para la gloria de Dios.

En resumen Getz dice lo siguiente: “la voz autorizada son siempre las Escrituras” y de allí parte todo para establecer la base que lo llevará a definir sus formas de trabajo, a él y a los líderes de su iglesia, con el propósito de edificar la iglesia haciendo discípulos a la imagen de Cristo para la gloria de Dios. Dichas formas cambian y se adaptan en el tiempo, pero no deben comprometer nunca los principios bíblicos, como lo muestra el siguiente diagrama:

Los principios Bíblicos son respaldados por las lecciones de la historia, la historia enseña cómo las perspectivas culturales tuvieron su influencia en definir las formas de trabajo pero sin comprometer los principios bíblicos que gobiernan y deben gobernar siempre, todo el qué hacer de un hijo de Dios, y sobre todo, el del liderazgo de la iglesia.

La división del libro

En cuanto a la división del libro se puede decir que está dividido en cuatros partes con los siguientes temas:

  • La primera parte del libro es el relato de la experiencia de Gene Getz como pastor principal y su interrelación con los ancianos, usando esto, para definir los fundamentos de su argumentación.

  • La segunda parte del libro, es la historia bíblica del primer siglo en cuanto al liderazgo.

  • La tercera parte es un bosquejo de las observaciones naturales, producto de analizar la historia bíblica del primer siglo.

  • La cuarta parte bosqueja los ya mencionados principios supraculturales que formula Getz, basándose en todo lo anterior más un fuerte complemento con su experiencia en la implementación de ellos a lo largo de su ministerio.

En cuanto al propósito del libro, se ve claramente el ideal que persigue de ser una herramienta de apoyo para el liderazgo de las iglesias locales. Es ideal para estudiarse en grupo y proporciona una perspectiva adecuada en cuanto a posibilidades de implementación dependiendo de cada caso.

Como el mismo libro lo señala, las Escrituras no proveen detalles de formas de trabajo, estructuras, organizaciones, políticas, campañas para recaudar fondos, etc., por lo que el libro pretende ser de ayuda en estos asuntos, en base a la experiencia del autor y a lo que enseñan las Escrituras sin dejar de lado, en ningún momento, el carácter piadoso que debe caracterizar a los siervos de Dios que participan del liderazgo de la iglesia.

Comentarios finales

Lamentablemente, el libro Principios del liderazgo de la Iglesia está basado fuertemente en la experiencia de una realidad muy distinta a la sudamericana, pero Getz desafía a poner en práctica los principios supraculturales, que son el pilar de su argumentación, y ver si funcionan en dónde sea que uno se encuentre, pues deberían hacerlo. Pareciera ser que la única manera de generar un cuestionamiento válido a su argumentación, es que el o los lectores redefinan la forma de liderazgo, basándose en los principios supraculturales, para posteriormente evaluar si se obtienen mejores resultados al implementar los cambios, es decir, si se cumple o no lo que Getz propone.

Leer el libro Principios del liderazgo de la Iglesia resulta una experiencia muy interesante y de seguro hacerlo bajo la recomendación de Getz (Con los demás líderes de la congregación) y discutirlo será una experiencia aún más enriquecedora.

Es fundamental estar en constante evaluación y preguntarse por qué se hace lo que se hace de la forma en que se hace como bien lo señala Getz en el prólogo del libro, y si no se tiene seguridad de lo que se está haciendo o por qué se está haciendo, entonces se debe volver a la voz autorizada en cuanto a este tema, es decir, las Escrituras, todo el quehacer del liderazgo debe estar siempre basado en las Escrituras como ya se ha mencionado desde un principio.

El libro es totalmente recomendable, te invito a leerlo si puedes.

Dios te bendiga.