Si bien debemos reconocer que la Reforma en Alemania marca un hito, no fue la responsable de las iniciativas reformadoras de todas las otras naciones que se sumaron al movimiento reformado. Más bien, como vimos, los aires reformadores venían de antes, y de otras naciones como Francia, Italia, y junto con ellas Suiza. Pero no se debe ignorar, a pesar de esto, que las enseñanzas luteranas provenientes de Alemania, tendrían influencia en el resto de las naciones protestantes del continente europeo.

La Reforma en otros países

Suiza en 1517 comenzaría su propia reforma liderada por Ulrico Zwinglio1, con un ataque público a la remisión de pecados mediante peregrinaciones  a un altar de la Virgen de Eindsieldn, para romper en 1522 definitivamente con Roma. Esto generó que la reforma se desarrollase desde Zurich, encabezada en primera instancia por Zwinglio, y posteriormente por Juan Calvino (desde Ginebra) quien le daría fondo2 y forma a las enseñanzas de la Reforma. Zwinglio encontraría la muerte durante una guerra civil contra los católicos en 1531.

Suecia, Dinamarca, y Noruega también recibieron y aceptaron las enseñanzas luteranas. Francia por su parte también abrazó la Reforma, de hecho, la historia nos señala que ya desde 1512 Jacobo Lefevre escribió y predicó sobre la doctrina de la justificación por la fe. A pesar de todo esto, el protestantismo sería perseguido con el propósito de que fuese destruido. Evidencia de esto es la matanza ocurrida el 24 de agosto de 1572, en el famoso Día de San Bartolomé. Holanda y Bélgica (Países bajos) vieron la Reforma como una demanda de libertad política y religiosa en contra de la opresión española a la cual estaban sometidos, después de años de lucha en contra de España y la Iglesia Católica, gran parte del norte de Holanda terminaría siendo protestante. Lamentablemente no ocurrió lo mismo con Bélgica que continuó siendo dominada por el catolicismo romano.

En Inglaterra también encontramos un movimiento reformado. Uno de sus líderes fue William Tyndale, quien en 1526 produjo la traducción del Nuevo Testamento a la lengua inglesa, siendo ésta, la primera después de la invención de la imprenta. La reforma en Inglaterra pasó por altos y bajos dependiendo del gobernante de turno. Durante algunos periodos la causa de la Reforma fue perseguida, pero hubo monarcas que respaldaron el movimiento y su desarrollo, entre ellos la más destacada fue Isabel I3 [1558-1603].

En Escocia el movimiento reformado sería liderado por John Knox desde 1559. Knox era poseedor de una gran determinación. Tenía ideas radicales, entre ellas, que la Iglesia Presbiteriana llegase a ser la iglesia oficial en Escocia, cosa que en la gracia de Dios logró.

En menos de cien años, durante el siglo XVI, Europa pasó de ser únicamente Católica, a ser altamente protestante. Los países que pasaron a ser protestantes, en líneas generales, compartían los mismos principios a pesar de las distinciones propias de cada iglesia en las distintas regiones.

Como principios fundamentales de los sectores protestantes se podía observar que:

  • Se defendió que la verdadera fe y religión se fundan en las Escrituras.
  • La religión debía ser racional e inteligente.
  • La religión debía ser también personal y el acceso a ella es por la fe en Cristo.
  • La iglesia ahora era nacional y no mundial.

Contra-Reforma

Con el fin de acabar con la Reforma, y volver a Europa a la fe católico-romana, se inició el movimiento histórico conocido como Contra-Reforma. Después de algunos intentos fallidos de reunir a las autoridades de la Iglesia Católica, el 13 de diciembre de 1545 se dio comienzo al Concilio de Trento, convocado por el papa Pablo III, que se prolongaría hasta el 4 de diciembre de 1563. En 25 sesiones durante este periodo, abarcando la administración de cuatro papas, se definieron varias reformas en miras de terminar con las deficiencias y abusos dentro de la Iglesia Católica que detonaron la Reforma protestante. Algunos tenían la esperanza de que reformados y romanos se reconciliasen, pero esto no fue posible. Al final de todo este periodo, se puede decir que la Iglesia Católica terminó de definir mucho de su doctrina, y moralmente mejoró, llevándose a cabo en ella una reforma interna, pero sin lograr reconciliación alguna con los sectores reformados.

La Contra-Reforma tuvo como poderoso aliado a la orden de los Jesuitas, fundada por Ignacio de Loyola en 1534. Esta orden era estricta, exigía la más alta fidelidad, operaba con métodos públicos y secretos, y buscaba la incorporación de nuevos miembros. Su poder llegó a ser tal, que se le opusieron incluso los países católicos, el papa Clemente en 1773 terminó decretando su prohibición en toda la Iglesia. A pesar de ésto, los Jesuitas siguieron operando en secreto y luego resurgieron, siendo hoy, una de las órdenes más grandes de la Iglesia Católica.

Las persecuciones también fueron un elemento de represión al movimiento reformado y un punto de apoyo para la Contra-Reforma. En España se estableció la Inquisición, por lo que ésta, y sus países subordinados, asesinaron a miles de «herejes» protestantes.

A las reformas internas, el servicio de los Jesuitas, y las persecuciones, se sumaron las campañas misioneras. Las razas nativas de América del sur, México, y gran parte de Canadá, fueron evangelizadas con la fe Católica. Se debe señalar que muchas de estas campañas misioneras fueron lideradas por los mismos Jesuitas. Las misiones católico-romanas comenzaron mucho antes que las misiones protestantes, lo que explica en parte, nuestra realidad americana.

A cien años de iniciada la Reforma, en 1618, y como resultado de intereses y propósitos opuestos de los estados reformados y católicos que no lograron llegar a acuerdo, comenzó una guerra que afectó a casi todas las naciones europeas. En la historia se le conoce como la Guerra de los Treinta Años. Rivalidades políticas y religiosas se vieron involucradas y estados de la misma fe a veces estaban en bandos contrarios. Al final, en 1648, la gran guerra terminó con la paz de Westfalia, que fijó los linderos de los estados católico-romanos y protestantes de la manera que han continuado hasta hoy. A causa de lo anterior, este hito puede considerarse como el final del período de la Reforma en la historia de la iglesia, dando origen a la Iglesia Moderna.

1 Sacerdote católico que abogaba por una iglesia del Estado. Sus discípulos cuestionaron varias de sus ideas, entre ellas la validez del bautismo de infantes.

2 Calvino publicó en 1536 su obra “Instituciones de la religión cristiana” a la edad de 27 años. Esta obra ha sido de suma importancia para la Teología Protestante hasta hoy.

3 Se dice que durante su época, Inglaterra y la Iglesia gozaron de sus años dorados.

Bibliografía

  1. Hurlbut, Narro, Flower La Historia de la Iglesia Cristiana (Vida, 1952)
  2. Justo L. González Historia del Cristianismo (Unilit, 2003)